Protege tu coche del frío

Si tu coche tiene la suerte de dormir en garaje, el frío no será un problema. Sin embargo, si por el contrario, tu vehículo pasa la noche a la intemperie, no podremos evitar que sufra más de lo normal. Pero sí que podemos tomar algunas precauciones para que las bajas temperaturas le hagan demasiado daño.

  • Proteger los limpiaparabrisas con un tapón de corcho para que no esté en contacto con la luna, provocando que se endurezca y se cuartee por las heladas.
  • No rellenes con agua el circuito de refrigeración. En verano, para un apuro, te vale. Pero en invierno se congelará y al aumentar su volumen, puede reventar el motor.
  • No eches agua en el depósito de los limpia. Lo lógico es que se congele y no lo puedas utilizar.
  • Si toca rascar el parabrisas, lo primero, pon la calefacción para facilitar la tarea y usa una rasqueta de goma para que no se arañe el cristal.
  • Para las cerraduras heladas, no tires a lo bestia. Utiliza agua caliente, un secador de pelo o aerosoles lubricantes.
  • Si puedes elegir sitio, que sea debajo de una farola. La luz directa durante toda la noche sobre tu coche hará que la helada no sea tan fuerte como la que sufrirán los coches de alrededor.

Cuando pasan los años, en la salud del coche se notará si ha dormido o no bajo techo. Aunque esto no lo podamos evitar, si sigues estos consejos, al menos, en el día a día sentirás un poco menos el frío.

Fuentes: Autobild.

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